Design Thinking y cómo puede ayudarnos en el proceso de innovación

Hoy en día la innovación es un asunto de todos, ya seas el CEO de una multinacional, un emprendedor, un funcionario en la administración pública o un maestro en un instituto. De todos ellos se espera lo mismo, que lo hagan mejor con menos. Y es ahí donde se muestra la potencia y utilidad del Design Thinking. En cada nivel, en cada tipo de organización, Design Thinking proporciona las herramientas que necesitas para convertirte en un pensador innovador y descubrir las oportunidades creativas que existen y que todavía no las has visto, aunque estén a tu alcance.

Sin embargo, que se queremos decir cuando se habla de Design Thinking, o por lo menos, lo que consideramos desde Tigalia que significa. Se trata de un término que de alguna manera es un tanto controversial como lo puede todo lo relacionado con el pensamiento. Esta aproximación al proceso de decisión va más allá de sólo pensar.

Entonces, ¿de qué se trata?

Bueno, comencemos por la perspectiva popular del proceso creativo. Basándonos en un concepto usado por Jeanne Liedtka (figura a nivel mundial en esta área y profesora de la Escuela de Negocios de Darden de la Universidad de Virginia), lo denomina “El Mito de Moisés” En el mito de Moisés, la innovación es un milagro que sucede cuando una persona con un talento especial, un gurú, eleva sus manos a Dios, en ese momento el Mar Rojo se abre en dos y nace el iPod. En lugar de decir iPod, podemos hablar de cualquier producto o servicio que ha sido disruptivo con lo que había hasta ese momento, el mensaje es el mismo. El mensaje desde la perspectiva popular es que la innovación requiere de un don especial, uno que la mayoría de nosotros no tenemos. Como la mayoría de los mitos este no tiene por qué ser necesariamente cierto. Está claro que hay genios creativos, nadie se atrevería a negar que existen mentes verdaderamente extraordinarias, como por ejemplo la existencia de Steve Jobs. Sin embargo, ser genio no es la única vía para producir innovación. Con factor secundario del Mito de Moisés, aminora la confianza de gerentes, jefes de equipo y demás personal encargado de innovar, en sus propias habilidades.

Sin embargo, queremos contar una versión diferente de la historia de la innovación y de donde viene. En lugar de esperar a que Moisés llegue y abra las aguas del Mar Rojo para nosotros, debemos comprender como construir puentes que nos ayuden a cruzar al otro lado. Vamos hacia la tierra prometida de un nuevo futuro, de tal manera que podamos ser capaces de crear nuestros propios milagros. Para ello, debemos verr de una forma diferente el proceso creativo.

En esta nueva visión, los problemas se trasforman en una serie sistemática de preguntas que nos ayudarán a desarrollar el proceso creativo.

1.- ¿Qué es?

Con ella debemos explorar la realidad actual. Toda innovación exitosa, debe comenzar con una evaluación precisa de lo que sucede actualmente. De hecho, empezar por desarrollar un mejor entendimiento de la realidad actual, es un sello del Design Thinking. Desde los puestos de gerencia en una empresa, se insta comúnmente a correr hacia el futuro y se inicia el proceso de innovación mediante lluvia de nuevas opciones e ideas. No obstante, encuentran difícil enfocarse al estar inmersos en el aquí y el ahora. El ser humano, por definición, es impaciente a la hora de crear nuevas cosas.

Sin embargo, estar atentos a lo que sucede en el presente se puede rentabilizar de dos formas que son cruciales.

–> Primero, ayuda a ampliar y quizás incluso a cambiar completamente nuestra definición del problema o la oportunidad que queremos enfrentar Aún sin quererlo podemos desaprovechar toda clase de oportunidades de innovación, antes incluso de que empecemos a adoptar una definición concreta del problema.

–> Segundo, nos ayuda a descubrir necesidades que son claves para producir criterios de innovación de diseño que realmente puedan generar soluciones diferenciadas, que son el tipo de soluciones que queremos, cuando hablamos de construir negocios rentables.

La pregunta ¿Qué es? evita que trabajemos únicamente con nuestra propia imaginación mientras nos movemos en el proceso de desarrollar una idea, y nos da una base sólida y un conocimiento profundo sobre los deseos y necesidades de nuestros grupos de interés, lo que reduce el riesgo de fallar con una idea nueva. Enfocándonos en aquello que nos ayuda a especificar como luce una gran solución sin ser en sí misma la solución Una vez alcanzado lo anterior, estamos listos para realizarnos la segunda pregunta y empezar a generar ideas y explorar soluciones posibles tras haber examinado la información que tenemos, identificar patrones y tendencias de tal forma que traducimos esto en criterios específicos de diseño.

2.- ¿Qué pasaría si?

Los criterios definidos anteriormente, los vamos a usar para preguntar ¿Qué pasa si…? Es importante recordar que queremos comenzar esta parte del proceso enfocándonos en posibilidades.

¿Qué pasaría si cualquier cosa fuera posible? Es una de las preguntas más poderosas que uno puede preguntar, pero con frecuencia nos vemos atrapados iniciando por las limitaciones en lugar de pensar en las posibilidades. Es así como, el futuro termina pareciéndose mucho al presente. En esta fase es cuando se da la lluvia de ideas en la que vamos a usar nuestros descubrimientos y criterios que obtuvimos en nuestro proceso de recolección de datos y vamos a hacer una serie de preguntas que detonen el pensamiento colectivo. Estas preguntas nos ayudarán a pensar “out of the box” y generan muchas ideas creativas. De hecho, podemos pensar que cada una de estas ideas individuales es un bloque de Lego, cuando desarrollemos el contexto, tomaremos esas ideas y las combinaremos de la misma manera en que los niños arman Legos, en diferentes formas obteniendo interesantes creaciones. Y bien, nosotros llamamos esas creaciones nuestros conceptos de negocio.

3.- ¿Qué podría sorprender?

Ahora que tenemos una serie de conceptos de negocios en los que podemos movernos hacia la primera etapa de pruebas, todo ello haciendo una tercera pregunta ¿Qué podría sorprender?

En esta etapa vamos a tratar cada uno de nuestros conceptos de negocio como hipótesis y comenzaremos a pensar sistemáticamente sobre evaluarlas de acuerdo a nuestros criterios de diseño. Ahora, si tenemos las dos primeras preguntas bien planteadas y resueltas con información abundante encontraremos para nuestro deleite que tenemos demasiados conceptos interesantes con los que podemos avanzar simultáneamente, y por lo tanto deberemos tomar alguna decisión difícil, debemos recortar el número de conceptos a una cifra manejable. Como base para esta selección, hay que recordar la idea de la pregunta planteada, ¿Cuál de ellos sorprende? Donde la posibilidad de un beneficio significativo para nuestros interesados se ajusta a los recursos y capacidades de nuestra organización y nuestra habilidad de entregar lo nuevo que se ofrece de manera sostenible. Esta es la zona sorpresa. Y hacer esta evaluación, involucra surfear y probar los supuestos acerca de porque cada uno de nuestros conceptos es una buena idea. Los conceptos que sorprenden, los que pasan la primera prueba, son buenos candidatos para convertirse en experimentos para ser llevados a cabo con los usuarios reales. Para hacer esto, necesitamos transformar los conceptos en algo con lo que un cliente potencial pueda interactuar, un prototipo. Así que estamos listos para aprender del mundo real haciendo nuestra cuarta cuatro pregunta.

4.- ¿Qué funciona?

Probando un modelo de bajo detalle con usuarios reales, podremos analizar si les gusta o no, y nos dará una retroalimentación útil. Con ello, se refina el prototipo, y se procede a probarlo aún con más usuarios. Iterando nuestro camino hasta que sintamos confianza acerca del valor de nuestra idea y estemos listos para escalarla, mientras nos movemos a través de lo que funciona.

Es importante tener en cuenta, algunos de los principios detrás este aprendizaje:

–> Trabaja en ciclos de retro-alimentación rápida.

–> Minimiza el coste de llevar a cabo experimentos.

–> Falla temprano y barato para tener éxito más pronto, y si no lo tienes no consumir excesivos recursos.

–> Prueba para sacrificios clave y supuestos en etapa temprana.

Sólo cuatro preguntas son las que necesitamos para ayudarnos a construir un puente basado en soluciones innovadoras y que nos ayuden a producir nuestros propios milagros sin depender de Moisés.

En nuestro curso en Tigalia, proporcionamos una visión general de esta metodología Design Thinking y trabajamos con un modelo que se basa en cuatro preguntas clave para ayudarte a entender el proceso del Design Thinking como un enfoque de resolución de problemas. Analizaremos casos de éxito de Design Thinking en acción, y aprenderás más sobre las herramientas existentes, crearás tu propia mentalidad y pensarás de forma más rápida y sencilla de probar las soluciones innovadoras que el pensamiento de diseño ayuda a generar. Para más información, no tienes más que escribirnos a info@tigalia.com.

Bibliografía recomendada:

Liedtka, J. & Ogilvie, T. (2011). Designing for Growth: A Design Thinking Tool Kit for Managers. New York, NY: Columbia Business School Publishing.

Liedtka, J., King, A., & Bennett, K. (2013). Solving Problems with Design Thinking: Ten Stories of What Works. New York, NY: Columbia Business School Publishing.